VAMOS A ESQUIPULAS, PERO EN NUEVA YORK

El sábado 14 de enero, viví una de las experiencias mas sublimes en lo que llevo viviendo en esta tierra de rascacielos. Hice mi pequeña romería a Esquipulas, pero sin ir a Guatemala. La pude lograr, al visitar la Iglesia de la Presentación de la Virgen María en Jamaica Queens, donde hay una imagen de nuestro Cristo Negro y en su honor, se realizó una solemne Misa

Ya había visto por Televisión que la Cónsul General de Guatemala en Nueva York, estuvo invitando a la Misa en la catedral de San Patricio, para el domingo 15 de Enero. Me dio mucha emoción, pero mis ilusiones se empezaron a derrumbar cuando pronosticaron una fuerte nevada para ese día y, aún más, por razones de trabajo, no tenía quien me acompañara.
Pero un amigo del Blog Guate360.com, de nombre Nicolás Rodríguez, me avisó por esa vía de otra misa para el sábado 14, que aunque no sería en Manhattan, iba a ser en un lugar cercano. Fue cosa de Dios. Entonces le dije al “Negrito”: Mira Jesusito yo te voy a ir a ver, así llueva, truene o relampaguee.
Salimos, mi novio y yo, esperando llegar a la procesión, la cual nos dijeron fue a las 6:00 de la tarde, pero como que Diosito quería que yo le cumpliera a cabalidad la promesa y a nuestro camino llovió, tronó y relampagueó, aun cuando no habían pronosticado lluvia para esa región. Sin embargo, Nicolás nos mando hasta un mapa con la dirección que casi no nos costó llegar.

Llegamos empezando la Misa y desde que entré, sentí ese olorcito a incienso que me eleva a los recuerdos más cercanos al alma en mi bello país. También el excelente orden de la Hermandad del Señor de Esquipulas de la Parroquia. Y mi primer pensamiento fue una alabanza: “¡Gracias Señor, la iglesia esta totalmente llena!”.
El adorno sencillo, pero bello. El coro bien afinado y el altar mayor con muchas flores. Y allí estaba majestuoso mi Cristo Negro, Milagroso Señor, esperándome con sus brazos abiertos.
La Misa fue oficiada por 6 sacerdotes, incluido el representante de Monseñor Quezada Toruño. La homilía estuvo bajo su cargo y nos dejó a todos un mensaje esperanzador, especialmente para todo aquel que se siente solo en esta tierra lejana. Mi novio, quien no es chapín, se quedó admirado al ver que entre bailes y música de marimba, llevaron las ofrendas hasta el altar. Lucían trajes regionales y sombreritos de Esquipulas. ¡Ah! Yo estaba profundamente emocionada, ni siquiera sentía que estaba muy lejos de Guatemala.

Al terminar la Misa, recordé mas Esquipulas, cuando la procesión de sacerdotes salio caminando hacia atrás, como acostumbramos salir los que vamos de romería para no darle la espalda a nuestro Señor. Todos hicimos la respectiva fila para ir a venerar la sagrada imagen del Cristo Negro y yo, al llegar por fin a sus pies, solamente pude emitir un suspiro por mi tierra y a la vez, una plegaria que sé que por mi fe y por su Divino Amor, será concedida muy pronto.
Pero con eso no termino todo. Fuimos invitados al sótano del Salón Parroquial a degustar unos deliciosos tamales con ponchito de frutas y un panito de manteca. Que rico. Además, el salón estaba bien adornadito con mesas de mantel blanco, flores y globos en colores de la bandera chapina.
Nadie se quedó sin comer y por allí vi también a la señora Cónsul, degustando el típico plato.
Así terminó mi sábado, entre mi gente. Unos mas sencillos que otros, pero movidos por el mismo fervor, la fe por nuestro Milagroso Señor de Esquipulas, que esta vez pareciera que El hubiese hecho la romería hasta acá, para seguir cuidando de estas sus ovejas, trabajadoras incansables, que extrañan tanto nuestra linda Guatemala.
Escrito por chachi_ny@yahoo.com