250 años de fundación de la Basílica de Esquipulas, Chiquimula

Autor: admin

Desde la Basílica de Esquipulas, Chiquimula, para el mundo, diez generaciones os contemplan.

Esquipulas, Chiquimula “la ciudad de la esperanza”, sigue escribiendo con marcado acento, su historia, y esto la hace singular ante el conglomerado de los demás pueblos del mundo, de esa cuenta la Comunidad Benedictina de Esquipulas, con el apoyo del pueblo católico esquipulteco, celebró los 250 años de bendición de la Basílica del Señor de Esquipulas, es decir 250 años de haber recibido en su Nido de Amor al Cristo moreno de Esquipulas.

El proceso de la celebración, más importante que observé de la Iglesia Católica en Esquipulas fue:

1.- Las posadas de los santos peregrinos que recorrieron desde el 16 al 24 de diciembre del año pasado, las calles de los barrio y colonias de la ciudad santa de Esquipulas; gran cantidad de gente acompañaba a José y a María; con primor preparaban el pesebre donde nacería el Redentor del Mundo, después de oficiada la Misa, gente hacendosa daba algo de comer y beber a los asistentes.

Pero este proceso espiritual, divino y humano tiene un líder, un buen pastor que conoce a sus ovejas y hasta da su vida por éllas, su nombre: Padre José Rigoberto España Salvador, él se ha identificado con sus fieles y ha hecho que éllos se identifiquen con su Parroquia, con su Basílica y con su Cristo, y estuvieron prestos en comunión, a celebrar los 250 años de bendición de la Basílica de Esquipulas, y el inicio del Año Santo de Júbilo, para la Iglesia Católica.

2.- El nacimiento elaborado por el hermano Jaime Rosa, en el atrio de la Basílica de Esquipulas, como un seguimiento del que creó en los años 2007-2008, donde se veían diez columnas luminarias que significaban cada una, 25 años de bendición para la Basílica; en el año 2008-2009, agregó a su nacimiento, a un costado del Dios Niño y de sus Padres, una olla de tamales y un jarro de café, hirviendo.

Una familia de San Jerónimo, Baja Verapaz, jefeada por don Julián Ixcoy Patal y doña Jerónima Caal Ambrosio, observaban el nacimiento, él dirigiéndose a mí, me dijo: “Señor, que bonito nacimiento, yo veo de color moreno la piel del Niño Dios y ahora que entré al Templo vi a ese mismo Niño, hecho hombre, clavado en la cruz, me arrodillé ante él y le dije: “Señor, vos que moriste como hombre en la cruz del calvario y resucitaste como Santo, y aplastaste para siempre al enemigo, yo quiero ese poder, para que algún día en tu nombre yo pueda aplastar para siempre al enemigo”.- Don Julián siguió describiendo el nacimiento, – “Mire, me dijo: esa olla con tamales de maiz y ese jarro con café – para nosotros, prosiguió don Julián, el tamal de maiz, significa el cuerpo de Cristo y el café su Sangre, porque nosotros somos hombres de maíz”.- No interrumpí en ningún momento a Don Julián, ni les deseé nada, porque sentí que lo tenían todo; les abracé con respeto y me despedí.

Rápido pensé: ¡Que comunión espiritual provocó el nacimiento expresivo y creativo del hermano Jaime, en los romeros peregrinos que año en año visitan Esquipulas!. ¡Que identidad tuvieron con su iglesia, con su Cristo y con sus pastores Benedictinos, en las celebraciones de los 250 años de fundación de su Templo e inicio de su Año Santo de Jubilar.

En la antesala de las celebraciones, el día 3 de enero del año que corre, el licenciado Joaquín Flores España, Director General de Correos y Telégrafos de Guatemala, hizo el lanzamiento, de 50,000 sellos postales, que ordenó imprimir con la estampa de la Basílica, en conmemoración de los 250 años de su fundación, las que entregó simbólicamente a Monseñor Rodrigo Garza, Prelado Nulluis de Esquipulas, Abad Héctor Sosa Paz, Rector Magnífico de la Basílica, Padre Hugo López, Presidente de la Comisión Organizadora y a Ramón Peralta Villeda, Alcalde Muncipal de Esquipulas, el domingo 4 de enero, día de las celebraciones, se llevaron a cabo con gran solemnidad, con la venia de su Santidad Benedicto XVI, quien mandó como su representante al Nuncio Apostólico, Bruno Musaró; Moseñor Cardenal Rodolfo Quezada Toruño, la máxima autoridad católica en Guatemala, Monseñor Rodrigo Garza, máximo líder de la Diócesis de Zacapa y Chiquimula y Prelado de Esquipulas y Abad Héctor Sosa Paz, Rector de la Basílica de Esquipulas, inauguración de la Puerta para entrar al Año Santo Jubilar, la Santa Misa y los demás actos que se desarrollaron afuera y adentro de la Basílica, estuvieron motivantes y maravillosos.

La comisión permanente para la Basílica, almorzó en el “Comedor Jardín de la Basílica”, con invitados especiales y selectivos.

Se volvió a repetir la historia… y recordé, cuando vino su Santidad Juan Pablo II, a Esquipulas Chiquimula, el 6 de febrero 1996.

“Con temor a Dios y respeto al hombre”,

 

Jorge Arquímides Manchamé Palma

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