Analogía entre Sócrates y la Educación

Autor: admin

El ser humano, es uno de los seres de la naturaleza que más facetas nos presenta en la vida, especialmente cuando de saber y conocer se trata; se nos ha dicho que trabajar con seres humano siempre es fácil, juicio que lo único que demuestra es un sutil sofisma, de lo cual nuestra sociedad hoy esta plagada.

Hace más de XX siglo nació un personaje que hoy en día sigue dando de que hablar, su nombre era Sócrates, de profesión filósofo, persona como él son aquellas que dedican su propia existencia, exclusivamente a buscarle un sentido a la Vida y una afán desinteresado por la búsqueda de la Verdad. Este filósofo fue condenado en su época por un grupo de “cultas personas”, las cuales lo acusaron de “corromper a la juventud de su época”. Fue llevado a los tribunales de aquel entonces, relatoría que encontramos con lujo de detalles en la obra titulada La Apología de Sócrates.

Este corromper a la juventud era entendido por los sofistas erróneamente como aquella actitud de enseñarles a los jóvenes a buscar la Verdad y el Sentido de su propia existencia, con el objetivo de que cada persona pueda dejar huella en la humanidad, y no sea un cadáver andando, en donde la vida lo vive, pero esta persona nunca llego a vivir la vida; no vivió el tiempo sino que el tiempo lo vivió. En Guatemala muchos son acusados de corromper a la juventud, entendido siempre desde una perspectiva socrática, lo cual como hemos visto es una sutil falacia.

En nuestra sociedad estoy convencido que existen varios catedráticos que se esfuerzan por dar lo mejor a sus alumnos con el objetivo que alumnos sean persona que lleguen a dejar huella en la humanidad, y lo hacen al igual que Sócrates por amor a compartir lo que se sabe y conoce. Sin embargo existen muchos sofistas que están incrustados en la sociedad, y parece ser que están programados con la siguiente codificación: Guatemala no debe progresar.

Sócrates tenía la particularidad de enseñar a sus discípulos bajo un método llamado mayéutica verbo que proviene de griego maieutiké, literalmente la podemos traducir como arte de partear este método consiste en descubrir en la otra persona (alumno) la verdad que está oculta, pero para ello es necesario que alguien ayude al alumno a que descubra por sí mismo el potencial que tiene oculto, así mismo las ideas de verdad que puede aportar a una sociedad como la nuestra. Este considero que debe ser en pleno siglo XXI, una de las funciones medulares de un catedrático, especialmente ante una sociedad que cada día nos presenta una serie de realidades polivalentes ante las cuáles, se nos es más difícil decidir.

Finalmente podemos decir que en la sociedad encontramos muchos sofistas los cuales en esta ocasión pudiéramos traducir también como demagogos, ante los cuales muchos tendríamos que decir al igual que Sócrates: … Han hablado de forma tan seductora que, al escucharlas, casi han conseguido deslumbrarme a mí mismo…

Por Boris Rodríguez

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