ARTESANÍAS DE LA FE

Autor: admin

Las filas interminables de romeros que se postran a los pies de la milagrosa imagen del Cristo Crucificado de Esquipulas, los devotos cargadores de los cortejos procesionales de la Semana Santa, y todas las personas que, movidas por la fe, visitan nuestra tierra, desean volver a su lugar de origen con el corazón henchido de gozo por la gracia espiritual recibida, y por supuesto, con un recuerdo material de su visita a la Capital Centroamericana de la Fe. Para ello buscan lugares como: “El Mercado de Artesanías”, “La Plaza Santa Fe” o cualquier negocio de reliquias ubicado en los alrededores de la Basílica. Allí seguramente encontrarán el obsequio ideal para familiares y amigos que se quedaron en casa y esperan con ansias el regreso de los devotos visitantes.
Esquipulas, desde tiempos remotos se ha caracterizado por ofrecer a los peregrinos estos “recuerditos”, que con el tiempo se han vuelto tradicionales. Como el famoso “sombrero adornado”, el que en sus inicios era decorado por los mismos romeristas que visitaban “La Cruz del Perdón”, ubicada un poco más allá de la Capilla a la Virgen de Lourdes, en el Cerro de Morola. En dicho lugar estaba colocada una cruz tallada en piedra, que conmemoraba el milagro realizado por el Señor de Esquipulas en la humanidad de don Juan de Palomeque y Vargas. Los romeristas, como símbolo de su visita, aprovechaban el “pashte” que colgaba de las ramas de los árboles aledaños, para entorcharlo alrededor del sombrero, adornándolo como unas frutas amarillas denominadas “Chiches”, que cortaban de unas plantas silvestres espinosas que bordeaban el camino. Nuestros artesanos de antaño también fabricaban el famoso “Panito del Señor”, que era una pequeña “tableta de tierra blanca” a la que le grababan la imagen del Cristo y decoraban con puntos rojos en las esquinas y el centro, como símbolo de la cruz. El “Panito del Señor” era usado por los creyentes como medicina para ciertas enfermedades.
A estos dos ejemplos se les puede agregar una lista inteminable de objetos, como: cuadros, imágenes, llaveros, coronas, dulces, etcétera, que en su mayoría podrían considerarse como “artesanías de la fe”, y que tienen una historia particular y una razón de ser.
Así es Esquipulas, una ciudad llena de lugares espiritualmente reconfortantes, en donde se mezcla la fe con la historia y tradición, la amabilidad de su gente y el colorido de su artenasanía.

1 Comentarios

  1. mylvia dice:

    si esos recuerdos son muy lindos y es lo que representa la cultura esquipulteca , y no hay personas en guatemala o en el mundo qeu visite esquipulas que se lleve un recuerdo y quede encantado con el , tuve una experiencia aqui en USA mi trabajo es limpiar casas orgullosamente y un dia en una encontre sun sobrero y un portallave que decia recuerdo de esquipulas y le dije a la senora que yo era de ese lugar y me hablo cosas tan bonitas que me senti mas orgullosa de ser esquipulteca