Conserva apetecible de Chiquimula

Autor: admin

365058_101 La conserva o dulce de coco, preparada artesanalmente, puede ser degustada en la mayor parte de ferias que se celebran en el país y en sitios turísticos como en la playa del Lago de Amatitlán y en Esquipulas.

German Franco y su esposa Sonia son propietarios de una pequeña fábrica artesanal en la zona 7 de la ciudad de Chiquimula, por lo que es frecuente ver camiones, en horas de la madrugada, estacionados allí para descargar esa fruta.

Preparación

364034_101 Franco, quien heredó el oficio de sus padres, relató que la preparación comienza con el destopado y deshuesado, las cuales consisten en quitar, respectivamente, la cáscara externa e interna del coco.

El agua no se desperdicia. Uno los miembros de esta familia, que participa en la producción, acumula el líquido en recipientes y luego lo comercializa en los mercados con personas que lo venden en bolsas y con hielo.

Aparte, la carnaza se corta en trocitos, los que después pasan por un molino que los convierte en masa.

365056_101 Ésta es puesta a cocer en apastes de barro. Se le agrega azúcar y se pone a cocinar por una tres horas a fuego lento.

Como paso último se coloca en moldes, donde es cortada en diferentes figuras y tamaños.

Rosa Rosales, vendedora de un mercado de la localidad, puntualizó que lleva varios años vendiendo la conserva y que gusta a todos.

“Viene gente que no la conoce, se le da un pedazo como prueba y lo compra”, mencionó Rosales.

Texto y fotos de Edwin Paxtor, Chiquimula, para Prensa Libre

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