LOS ROSTROS DE SEMANA SANTA

Autor: admin

Durante la Semana Santa en Esquipulas, se puede vivir momentos especiales de reflexión, devoción, tristeza, dolor, esperanza y triunfo, como sucede en cualquier rincón del país en donde se celebra esta importante manifestación de fe, del pueblo católico. Aunque muchas personas aprovechan la época para veranear o para comercializar sus productos.
Sin embargo, en este segmento deseo referirme a los rostros de la Semana Santa, en nuestra ciudad.
Al respecto, muchos lectores pensarán en el rostro de Jesús del Buen Pensamiento, con su mirada de infinita tristeza; o el de Cristo con la cruz a cuestas, el de Jesús Crucificado, el de Cristo Yacente o Jesús Resucitado. Seguramente también recordarán el rostro de María Santísima, con sus lágrimas de dolor; el de San Juan, el de María Magdalena, y hasta el de Poncio Pilato o el de algún soldado romano. Y tienen razón, porque esos rostros nos muestran cada uno de los momentos vividos por el Redentor, camino al Calvario, y sobre los cuales se posan casi todas las miradas. Pero también hay otros rostros: los rostros humanos que viven con devoción la Semana Mayor, y que generalmente, todos los años, acompañan a Jesús en su recorrido.
Por ello, es difícil que pueda imaginar una Semana Santa en Esquipulas sin el rostro de los apóstoles: esos sencillos y humildes personajes que, con su vestuario morado, acompañan devotamente a cada Cortejo. Entre ellos podemos apreciar a: Santiago Díaz, Chilo Hernández, Miguel Castañeda y Jesús Súchite. Tampoco se puede ignorar el rostro de las sencillas mujeres que cantan, reparten turnos y ordenan a los cargadores, como: Francisca Buezo y Delia Duarte. En medio de la multitud, vemos el rostro de Enrique Monterroso, que reza y motiva a los feligreses para que participen con devoción. Un poco más adelante, colaborando con el orden y el vaivén de las andas, y dándole un toque de distinción, aparece el rostro del joven Mario Vega Jr., vestido con el tradicional traje de “cucurucho”. Y, encabezando la misma, el pequeño de tamaño pero grande de corazón: Vicente Fernández (Chentío), quien desvía el tránsito para darle fluidez al Cortejo Procesional. La procesión se cierra con los rostros de Mardoqueo Ramírez y Efraín Murcia López, quienes se encargan de transportar, en una carretilla de mano, la planta electrica.
Lastimosamente, a raíz de su deceso, ya no vemos el rostro de don Vicente Leiva, quien tradicionalmente portaba la lira para alzar los cables del fluido electrico.
Con certeza, he dejado de mencionar, de manera involuntaria, a muchos rostros que seguramente usted sí recuerda. Pero si acaso los ha olvidado, bastará con participar de las procesiones que se aproximan, porque seguramente allí veremos, una vez más, los rostros de nuestra Semana Santa.

Por Guilver Salazar

3 Comentarios

  1. ANONIS dice:

    Falto mencionar las obras de arte de Beto Cerón, quien es el encargado de las andas. quien las decora y les instala la luz para las procesiones que salen de noche… Lo felicito aqui publicamente, por esa gran entrega de fe.

  2. el guapo dice:

    que pasa con EL DIABLO CANDRAY

  3. [...] Voluntariosos parroquianos adornan las procesiones que recorren las principales calles de la ciudad; tal como es la costumbre en casi todos los centros urbanos católicos del mundo. [...]