Marisol, espera con la fe puesta en Dios

Autor: noelia
Marisol, espera con la fe puesta en Dios

El ocho de marzo de este año, Día Internacional de la Mujer, recibí la agradable, pero inesperada noticia de que estaba embarazada por tercera vez. Fue difícil asimilar la idea de un nuevo miembro en la familia, ya que mi nene tiene 6 años y mi nena 22 meses; sin embargo, agradecimos a Dios por ese regalo y por darnos una bendición más.
A finales de ese mes, fui a mi primer control prenatal, pues además tenía varios días de tocar una masa extraña en mi seno izquierdo, el médico evaluó el embarazo y me ordenó hacer un ultrasonido mamario para saber con certeza qué ocurría en mi busto, pero fue hasta la última semana de mayo cuando fui a que me realizarán el ultrasonido, e inmediatamente el medico me ordenó ir a la capital para una biopsia.

Me preparé para el viaje y el lunes 24 llegué a Ciudad Guatemala y mas tarde regresé a Esquipulas. El miércoles 26 recibí la llamada del consultorio para indicarme que era necesario que volviera a ir, pues no podían dar el diagnóstico por teléfono. Impaciente, consulté a mi médico. El 27 este me dijo: “Marisol, lamento ser yo el portador de esta noticia, necesito que sea fuerte y que luche, pues el diagnóstico es cáncer y nuestro peor enemigo en este momento es el embarazo, pues el alto nivel hormonal aumenta el crecimiento de la masa”.
Con la esperanza puesta en Dios, nos fuimos con mi esposo y mi papá a la capital y las palabras del especialista fueron prácticamente las mismas. El tratamiento que me recomendaron fue mastectomía completa del seno izquierdo, y luego, si todo sale bien tras dar a luz, someterme a quimioterapia y radioterapia.
Con la esperanza de una segunda opinión, el lunes siguiente fuimos al Incan y en la evaluación la masa ya medía más de seis centímetros, algo que nos alarmo mucho. Con una tumor de ese tamaño es arriesgado operar, así que la opción fue quimioterapia.
Pero desde entonces he bendecido y alabado el nombre de Dios y he entregado mi enfermedad y el bienestar de mi bebé a Él, que es todopoderoso. Cada día doy gracias al Creador por su infinito amor, misericordia y su sabiduría perfecta. Hoy al igual que Job puedo decir “de oídas te conocía pero ahora mis ojos te han visto”, porque en cada momento he reconocido su mano amorosa obrando en mi vida, desde el mismo embarazo, que fue lo que me alertó de mi enfermedad, y que mi bebé ha superado todas las aplicaciones de estos nocivos químicos en el torrente sanguíneo sin ningún inconveniente.
A cuatro meses de tratamiento, con cinco aplicaciones de quimioterapia y a punto de dar a luz, cada día mi corazón se cubre de fortaleza.

Eliza Marisol Nufio Roldán de Coto
29 años de edad
Esquipulas, Chiquimula

Fuente Revista Domingo de Prensa Libre

Foto: Rous Veliz

Nota del editor: Si desea apoyar a Marisol, puede contactar con ella por medio de su FACEBOOK

Catgorías: Actualidad, Mujer, Noticias

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