SOLAMENTE UNA VEZ.

Autor: admin

Este título trae a la memoria el nombre de aquella inolvidable canción del famoso compositor mexicano Agustín Lara, la cual fue interpretada por el autor y por otros connotados cantantes como Lucho Gatica, Cuco Sánchez, Luis Miguel, y grupos de renombre como Los Diplomáticos y Los Galos. !Ah, cuántos suspiros arrancó este bolero, escuchado bajo un claro de luna! !Cuántas parejas se unieron en un beso apasionado, en una tarde de invierno! Segurante, muchas; porque es innegable que el tema es buenísimo. “Solamente una vez, se entrega el alma…”
Pero…, ¿sabe una cosa? Aquí en Esquipulas podemos hacer uso de este título para hablar, precisamente, de acontecimientos que han sucedido “solamente una vez”.
En este punto, considero que su mente, ágil e intuitiva, ha iniciado a correr, retrospectivamente, para localizar en el almacén de los recuerdos cuáles son esos eventos o actividades que se han dado solamente una vez.
Me imagino que dentro de la lista que usted ya hizo no faltará la visita de la Madre Teresa de Calcuta y la de su Santidad el Papa Juan Pablo II. Sin embargo en esta ocasión quiero referirme a un acontecimiento diferene. A una corrida de toros.
Probablemente usted exclamará: !Quéee! ¿Una corrida de toros? Sí, así como lo lee: una corrida de toros. !Y qué toros!
Fíjese que allá por el año de 1969, un grupo de ganaderos y agricultores locales, aficionados al rodeo y a la fiesta taurina, decidió realizar en Esquipulas una corrida de toros. Para el efecto, se pusieron en contacto con el famoso torero español Nelson Maya, quien después de llegar a un acuerdo, se hizo presente en nuestro pueblo, en compañía de su esposa, quien también era torera.
Con antelación, los organizadores circularon con ramas de roble todo el predio en donde hoy está ubicado el Mercado Municipal, con el propósito de que quienes quisiesen presenciar el espectáculo, pagaran la entrada. Pero…, no crea que todos pagaron por ver a toros y toreros; hubo uno que otro que, “por cuello”, entró de colado. Esto sin contar a los que se las ingeniaron para ver la toreada desde el tejado de su casa, o desde la copa de los árboles cercanos.
El espectáculo dio inicio ante un lleno impresionante; y al grito de: !Oleee! !Oleee!, Nelson Maya inició su faena. Naturalmente aquella era una exhibición en donde no hubo corte de rabo ni de oreja, ni banderillas ni estocada final; el torero se concretó únicamente a esquivar las envestidas del fiero animal.
Pero cuando le tocó el turno a la esposa de Nelson, la cosa se puso buena. Porque si la toreada ya era todo un espctáculo, para los apacibles habitantes de Esquipulas, de aquellos años, imagínese la impresión que les causó saber que una mujer enfrentaría a un toro bravucón, que rascaba la tierra con las patas delanteras, y expulsaba un “chorro” de vaho, perceptible después de cada mugido. Tanto era el atractivo, que un jovencito de doce años de edad, no encontrando un lugar en los tejados aledaños, ni en las copas de los árboles de mango, que ya estaban totalmente llenos, decidió subirse a un árbol de pito que estaba plantado en el patio de su casa. Cuando la mujer empezó a torear, el joven se ubicó en el lugar que estimó conveniente. Pero de repente, en un descuido, el toro envistió a la dama, cuyo calzado salió, literalmente, volando por los aires, cada zapato con rumbo diferente. El joven no queriendo perderse el más mínimo detalle, subió a la rama más alta del pito, con tan mala suerte que, en lo mejor de la envestida, la rama en la que estaba parado se quebró, cayendo en picada, para luego enterrar la cara en el suelo.
El chico de esta historia ya no vio el final de aquella inolvidable fiesta taurina, pero sí recuerda los detalles anteriores, y se los ha querido trasladar con el mayor de los gustos. Solamente un vez…
Por Guilver Salazar

6 Comentarios

  1. Luis Sagastume dice:

    CUANTA GENTE NO HABRÁ QUE TIENE MEMORIA DE ACONTECIMIENTOS IMPORTANTES QUE SE DIERON EN EL PASADO EN ESQUIPULAS. PIENSO QUE ES NECESARIO ESCRIBIR LO QUE NOS CUENTAN NUESTROS PADRES Y ABUELOS, YA QUE DE ESTA MANERA PROSEGUIMOS LA HISTORIA DE NUESTRA ESQUIPULAS CON TODO LO QUE HA OCURRIDO, DESDE LAS PICARDÍAS HASTA LOS ACONTECIMIENTOS QUE SE NOS HAN QUERIDO ESCAPAR. TODAS ESAS VIVENCIAS NOS HACEN IMAGINAR COMO ERA ANTES.
    PERO TRATÁNDOSE DE ASPECTOS HISTÓRICOS DE ESQUIPULAS DE LO CUAL SE HA CONTADO BASTANTE INCLUYENDO LA BIOGRAFÍA DE MONSEÑOR MARIANO ROSEL Y ARELLANO, YO SIEMPRE ME HE PREGUNTADO POR QUÉ NUNCA HAN ESCRITO NADA DEL CONVENTO BETLEMITA QUE HUBO TAMBIÉN AQUÍ EN ESQUIPULAS Y POR QUÉ DESAPARECIÓ. DE ESTO ÚLTIMO ME GUSTARÍA QUE SE COMENTARA EN INTERNET PARA VER LAS OPINIONES.

  2. Perfeccionista dice:

    Hola a todos. Quiero felicitar muy sinceramente a Guilver Salazar. Escribe muy bonito, pero ese tema que nos regaló no nos deja nada bueno, yo creo que hay cosas mas interesantes que escribir que decir que un todo aventó por aires a la señora y y que los zapatos se fueron para tal dirección. Esperamos siempre sus articulos. Siga adelante. Va muy bien.

  3. Elena de Martínez dice:

    Acerca del Convento Betlemita que funcionó aquí en Esquipulas ya que nadie comenta al respecto estoy reuniendo una serie de informaciones entre fuentes vivas, los nombres me los reservo, pues, sin embargo, hay una terrible historia y sobresalen personas muy cultas y otras que ya murieron, se me eriza la piel, pero ni modo, increiblemente espantosa realidad que se ha ido dejando en el olvido, pero aunque cause malestar habrá que exponerlo.
    Subiré más adelante la información y algunas fotos encontradas o crearemos un blog para comentar. Me gustaría ponerme en contacto con el señor Luis Sagastume para compartir mi información, y aprovecho la ocasión para señalar que lo que él solicita es muy delicado y comprometedor.

  4. Roel dice:

    Agradezco que haya encontrado información al respecto. Yo guardo un recuerdo de mucho valor por contener un manuscrito y dedicatoria especial. Allí hay un testimonio de auténtica pluma de puño y letra que le puede so prender a cualquie a. Puede contacta se conmig d t lln se los paso. Va a or fin.

  5. E. Fernandez dice:

    Por curiosidad me topé con ese tema. Bueno, ya hace muchos años que no vivo en Esquipulas, y sé muy poco de la gente de allá.
    Saben, yo pertenecí a un grupo que se llamaba 15-80 ¿sabían ustedes a qué se dedicaba? Bueno, yo tengo algunos recuerdos que compartir, espero que pronto elaboren el blog. Doña Elenita, por favor si fuera tan amable de comunicarse conmigo, mi hermano tiene mi número.

  6. Luis Sagastume dice:

    Ya me recordé, era Hermana Victoria. Ella era del Convento Betlemita. La historia que estoy recopilando, es hasta este momento un poco oscura y ciertamente da un poco de que pensar si se expone o no. Bueno, lo pondré en oración, yo creo que será necesario compartir. Alguien está esperando a ver quién da inicio a la chispa.