Los Barriletes

Autor: nicorleone

Barriletes

INGUAT. Los barriletes surgieron en China hace más de 2 mil años. Allá fueron conocidos por Marco Polo y llevados a varias partes del mundo.

Se cree que a Guatemala los trajeron padres dominicos, quienes los utilizaron como medio de distracción y para inculcar la doctrina católica. Se conoce que los mayas volaban el “palot”, que en náhualt significa “mariposa”. Utilizaban hojas secas amarradas a un cordel, así podían detectar cómo se comportaría el invierno el siguiente año.

La comunicación entre los vivos y los muertos en la cultura maya se hace por medio de los barriletes, que envían mensajes hacia el cielo a los difuntos, explicó a diario Al Día, Adrián Yucuté,d el comité coordinador de la actividad.

Muchas historias se han tejido acerca de los barriletes, entre ellas la visita que hacen las ánimas en pena que no han logrado su último deseo. “Para lograr el descanso del alma, los familiares hacen rituales en favor de sus muertos” expresó al mencionado diario Fabián Choxín Jolón, de la Asociación Cultural Barrilete, con sede en Santiago Sacatepequez.

Cuentenos algo de sus experiencias con los barriletes.

Catgorías: Tradiciones

5 Comentarios

  1. Juan Pablo Espino Villela dice:

    ¡Ah, los barriletes! A finales del mes de septiembre de cada año, los niños de aquel entonces hacían excursiones a un cerro llamado Tamiz. Allí crecían las “varitas de montaña” o de zaraque, como se les llama en Esquipulas. Nos servían para hacer el armazón; luego, corríamos hacia los terrenos, en busca de las frutas de “cojón” que despedían un liquido blanquecino muy pegajoso, que a falta de engrudo que también hacíamos con yuquía, era ideal para pegar el papel de china de colores.
    La fabricación del barrilete era una buena oportunidad para resaltar el arte y el ingenio. El pliego de papel de china costaba 1 centavo y el carrizo de hilo para elavarlo, 10. Quienes tenían dinero los elevaban hasta con tres carrizos de hilo.
    Los barriletes tenían diferentes formas, así: estrellas, faroles, piscuchas, zopilotes, coronas, “sietíos” (siete barriletes en uno solo), lunas, barriletes “sontos” (los que no tenían aletones)y muchos otras formas de acuerdo a la creatividad de quien los hacía.
    A estos artefactos voladores se les ponían “frenesillos”, que eran hilos que formaban un triángulo donde se amarraba el hilo parta volarlo. También tenían cola, que era formada con retazos de sábanas o camisas viejas y aletones o “barbas” de muchos colores.
    Se empezaban a volar desde los últimos días de septiembre y durante todo octubre, hasta finalizar el 1 de noviembre, precisamente en el día de los difuntos.
    En las tardes de mucho viento el cielo se vestía de colores; se jugaba a las “soltadías” y, cuando se reventaba el hilo, todos corríamos detrás del barrilete a hacer la “capiuza”, que consistía en envolverse la mano izquierda con la mayor cantidad de hilo del barrilete ajeno. Muchas veces estas capiuzas terminaron en trompadas.
    Cuando no había aire, recurríamos a una creencia: nos poníamos a silvar un estribillo que en su letra decía: “San Lorenzo barbas de oro, dame aire para este loro”.
    ¡Ah, los barriletes! ¡Cómo me gustaría volarlos de nuevo!

  2. Miles de historias se tejen atras de un barrilete. Cuando estuve en el internado haya por los años 70′s volabamos barriletes en el campo donde ahora es el monasterio. Nuestro mayo sufrimiento es qu se rompiera el hilo y que el barrilete se fuera a las montañas de las minas.
    Tambien recuerdo de las famosas capiuzas.
    recuerdos inolvidables

  3. La muerte dice:

    Que alegre don Nico, que comparta su experiencia, cuando estuvo en esta casa de estudios, lo que en esa casa se aprende no dificilmente se puede aprender en otro lugar, ser cada dia “seres humanos”

  4. La muerte dice:

    CORRIGIENDO, DOS LETRAS SE ME FUERON DE MÁS PERO CAMBIA EL SENTIDO.

    Ahora si…

    Que alegre don Nico, que comparta su experiencia, cuando estuvo en esta casa de estudios, lo que en esa casa se aprende dificilmente se puede aprender en otro lugar, ser cada dia “seres humanos”

  5. Me alegra saver que todavia existan todas estas tradiciones y aun mas que personas adultas quieran compartir sus experiencias pasadas con la juventud de hoy en dia ya que eso nos exorta a seguir con las tradiciones y asimismo tener eldeceo de experimentar algo de lo que an vivido ustedes.